Sugerencias para hablar con niños y jóvenes después de un evento traumático

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El 20 de marzo, Maryland se despertó con la triste noticia de que tres jóvenes perdían la vida a causa de un tiroteo en una escuela. Read the full story in The Baltimore Sun. Te dejamos una guía con sugerencias para padres, cuidadores y maestros con recomendaciones sobre qué hacer después de un desastre o evento traumático.

Los padres, maestros y otros cuidadores pueden ayudar a los niños a expresar sus emociones a través de la conversación, escritura, dibujo y canto. La mayoría de los niños desean hablar acerca de un trauma, déjelos hacerlo. Acepte sus sentimientos y dígales que está bien sentirse triste, molesto o estresado. A menudo, llorar es una forma de liberar el estrés y el duelo.

Preste atención y escuche cuidadosamente.

Pregunte a los adolescentes y jóvenes que estén a su cargo lo que conocen acerca del evento. ¿Qué escuchan en la escuela o en la televisión? Trate de ver con ellos la cobertura de noticias en la televisión o por Internet. Y, limite el acceso para que puedan tener tiempo lejos de cosas que les recuerden el trauma. No deje que hablar acerca del trauma sea el único tema de conversación de la familia o del aula durante mucho tiempo.

Déjelos hacer preguntas.

Los adultos pueden ayudar a los niños y jóvenes a ver lo bueno que puede salir de un trauma. Algunos ejemplos son las acciones heroicas, familias y amigos que ayudan, y apoyo de otras personas en la comunidad. Los niños pueden sobrellevar mejor un trauma o desastre cuando ayudan a otras personas. Pueden escribir cartas afectuosas a quienes han resultado lastimados o que han perdido sus hogares; pueden enviar notas de agradecimiento a personas que ayudaron.

Fomente estos tipos de actividades.

Si el error o violencia humanos provocaron un evento, tenga cuidado de no culpar a un grupo cultural, racial o étnico, o a personas con discapacidades psiquiátricas. Esta puede ser una buena oportunidad de hablar con los niños acerca de la discriminación y la diversidad.

Deje que los niños sepan que ellos no son culpables cuando pasa algo malo

Está bien que los niños y jóvenes vean a los adultos tristes o llorando, pero trate de no mostrar emociones intensas. Gritar y golpear o patear muebles o paredes puede asustar a los niños.

La violencia puede asustar más a los niños o provocar más trauma

Los adultos pueden mostrar a los niños y jóvenes cómo cuidarse a sí mismos. Si usted tiene buena salud física y emocional, es más fácil que esté a la mano para apoyar a los niños que están a su cuidado.

Modele el cuidado propio, fije rutinas, coma comidas saludables, duerma el tiempo suficiente, haga ejercicio y respire profundamente para manejar el estrés.

¡Una nota De Precaución! Tenga cuidado de no presionar a los niños a hablar sobre un trauma o reunirse en actividades expresivas. Aunque la mayoría de los niños hablarán fácilmente acerca de lo que sucedió, algunos pueden sentirse atemorizados. Algunos pueden inclusive traumarse de nuevo al hablar de ello, escuchar a otras personas hablar de ello, o ver imágenes del evento. Permita que los niños se retiren de estas actividades y observe si muestran señales de angustia.

Esta guía es un extracto, descarga una copia completa para imprimir.

Source: SAMHSA
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